Contar con una buena política de cobros puede ser crucial para evitar impagos. El diario cincodias.com recoge una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de establecer las condiciones del sistema de cobros de una empresa.
En primer lugar, es indispensable incluir en el contrato las condiciones de venta a crédito, precisando las consecuencias de presentar algún retraso en el pago.
También es importante establecer un límite de riesgo para cada uno de los clientes de la empresa. La clave para definir estos topes de crédito es contar con la mayor información posible para tomar decisiones, tanto en lo referente a la capacidad de crédito de la empresa como la solvencia del comprador.
Es necesario documentar cada venta para dejar constancia de la misma con, al menos, una orden de pedido, un albarán y la factura.
Fijar
medidas especiales para los casos de retraso en el pago de las
facturas, como por ejemplo, cobro de intereses, de demora o costes
administrativos de recuperación. Para las operaciones comerciales,
específicamente entre empresas, el cobro de los intereses de demora y
los costes de recuperación son los que recoge la Ley contra la Morosidad
(Ley 3/2004, de 29 de diciembre).
Desde CincoDías, también señalan la conveniencia de contar con el apoyo de empresas especializadas en servicios de gestión de impagos, como Directcobro,
para externalizar una o varias fases de la gestión
de deudas en caso de que sea necesario.
En caso de que se produzcan irregularidades en el pago de facturas, es aconsejable no efectuar nuevas ventas a crédito a estos clientes, aunque se pueden hacer excepciones atendiendo al tipo de cliente y la cuantía de la deuda.
Finalmente, en cualquier proceso de gestión de crédito, es importante asegurar que
todos los trabajadores de la empresa conocen la política de cobros y la respetan, especialmente
los comerciales.

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