jueves, 26 de enero de 2012

Consejos para la recuperación extrajudicial de impagados

 A la hora de tratar con morosos, hay que tener en cuenta que no todos son iguales y, por tanto, a la hora de gestionar el recobro, habrá que poner en práctica acciones diferentes, según a quién vayan dirigidas y según el importe de la deuda.

Las acciones básicas para reclamar una deuda extrajudicialmente son: envío de cartas, llamadas telefónicas y la visita personal. Vemosa las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.

Enviar una carta recordando el impago supone un escaso coste económico y de tiempo, aunque las probabilidades de recuperar la deuda es muy escasa.

La llamada telefónica supone más tiempo y dinero. Más tiempo porque para hacer una llamada de este tipo, hay que preparar toda la documentación -albaranes, facturas, pedidos, histórico del cliente, etc.-, además de un argumentario para rebatir todas las posibles objeciones del moroso. También hay que tener en cuenta que el coste de las llamadas puede ser elevado, dependiendo del tiempo que estemos negociando. Además, normalmente necesitaremos más de una llamada para conseguir recuperar el impago.

Por último, la visita personal a las oficinas del deudor, es la más cara de las tres opciones, puesto que hay que desplazar a un empleado hasta las oficinas del moroso. También es importante tener en cuenta el tiempo que el gestor de recobro dedicará a las gestiones.

Es evidente que no resulta rentable desplazarse 500 kilómetros para reclamar una deuda de 1.000 euros. Igualmente, no podemos tratar de la misma manera a un cliente que es la primera vez que nos deja de pagar una factura, que uno que lo hace de forma sistemática. Con el primero, podemos tener un poco más de flexibilidad, ya que puede tener un problema puntual de tesorería. En este caso, una carta amistosa o una llamada para ver qué ha pasado, pueden ser más que suficiente. Sin embargo, con el reincidente habrá que establecer unos procedimientos más estrictos y a ser posible, antes de que llegue el vencimiento, sería conveniente recordarle el pago. Si se produce el impago, una carta formal o una llamada seria recalcando la reiteración de los impagos.

En cuanto al tamaño de la deuda, cuanto más grande sea el impago, menos probabilidades habrá de recuperarlo. Aunque también habrá que tener en cuenta el tamaño de la empresa morosa. Las deudas importantes deben intentar de recobrarse en persona, a través de una visita personal podemos presionar más y conocer los posibles problemas de liquidez.

En cualquier caso, la ayuda de profesionales, como Directcobro, puede ser mucho más efectiva y evitarle numerosas preocupaciones.

jueves, 19 de enero de 2012

La morosidad empresarial subió dos puntos porcentuales en 2011, situándose en el 7,1%


El número de impagos a proveedores ha sufrido un considerable aumento durante el último año en España. El porcentaje de impagos con respecto al total de la facturación –ratio de morosidad empresarial- pasó del 5,1% de 2010, al 7,1% durante el pasado año.

Estos datos triplican el 2,6% de la media europea y colocan a nuestro país en el tercer lugar de la clasificación de morosidad europea, sólo por detrás de Grecia e Italia.

El plazo medio de pago a proveedores en el sector privado fue de 98 días durante 2011, cinco días más que durante el año anterior. La Ley de Morosidad, en vigor desde julio de 2010, establece un calendario progresivo de reducción en los plazos de pago hasta el 1 de enero de 2013, fijado en 85 días para 2011, 75 días en 2012 y, finalmente, estableciendo el tope de 50 días a partir de 2013. 

Por su parte, el plazo medio de pago de las administraciones públicas a sus proveedores se cifró en 162 días durante 2011, cinco días por encima del plazo de 2010 y ocho días por encima de los 154 días de 2009. Un periodo que está muy por encima del plazo legal de 40 días, que la Ley de Morosidad fijó para el presente año.

jueves, 12 de enero de 2012

La gestión del circulante y la transparencia, elementos clave para la supervivencia

Uno de los  principales problemas a los que se enfrenta la empresa española es el acceso a la financiación bancaria. El Boletín Estadístico del Banco de España del mes de diciembre confirma que el crédito nuevo concedido a las empresas fue 46.700 millones de euros, lo que supone un 26% menos que en el mismo periodo de 2010.

Esta sequía en las fuentes de financiación, junto con la creciente dificultad para mantener los volúmenes de facturación de otros años y unos plazos de cobro más largos que en cualquier otro país de la UE, hacen de la gestión del circulante un elemento clave para su supervivencia como empresas.

La aplicación de medidas preventivas que nos permitan minimizar el riesgo de impago y mejorar el circulante no deben centrarse únicamente en los clientes activos. Debemos empezar antes de la entrada de un cliente, involucrando a las áreas de marketing para que nuestras campañas de prospección se basen en una segmentación inteligente, y centrarnos exclusivamente en aquellos clientes que nos interese captar tanto desde un punto de vista comercial como financiero. De hecho, la utilización de herramientas que nos permitan anticipar el comportamiento en pagos de estos potenciales clientes puede ayudarnos a optimizar esfuerzos, costes y mejorar notablemente el resultado de las acciones de marketing.

Otro punto crítico es el de entrada de clientes, donde debemos definir una política de admisión que nos ayude a tomar una decisión correcta con rapidez: una correcta utilización de información interna (un elemento que habitualmente no se gestiona adecuadamente) y externa (información comercial), unas condiciones contractuales y unos plazos de pago claramente recogidos en la documentación entregada al cliente establecidas, son medidas preventivas básicas que a menudo no se aplican.

En este sentido, también es aconsejable realizar un mapa de riesgo de nuestra cartera de clientes que nos permita centrar nuestros esfuerzos en aquellos clientes con mayor riesgo de incumplimiento en sus compromisos de pago. Una vez establecida la relación contractual con el cliente, debemos asegurarnos que disponemos un sistema de seguimiento que nos permita anticipar posibles impagos y darnos margen de maniobra para minimizar su impacto en nuestra empresa.

jueves, 5 de enero de 2012

UPTA augura un invierno "muy duro" para los autónomos tras el cierre de 32.579 negocios en 2011

La Unión de Profesionales y Trabajadres Autónomos (UPTA) augura un invierno "muy duro" para los autónomos, tras saber que en 2011 se perdieron 32.579 afiliaciones a la Seguridad Social de trabajadores por cuenta propia.

"No hay ningún motivo que nos haga pensar que la evolución va a cambiar en los próximos meses, el crédito sigue sin fluir, la morosidad aumenta, la confianza disminuye, todos los indicadores económicos nos hacen presagiar un invierno muy duro para los autónomos", advirtió el secretario general de UPTA, Sebastián Reyna.

La organización destacó que desde abril de 2008, momento en el que el trabajo autónomo crecía a un ritmo interanual de un 10%, se han perdido cerca de 350.000 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

UPTA reclama que se articulen fórmulas pensadas específicamente para el trabajo autónomo y la empresa individual, con el objetivo de reforzar el emprendimiento en España y particularmente entre los jóvenes.

En concreto, la organización pide al nuevo Gobierno un compromiso político claro para recuperar un crecimiento del empleo autónomo cercano al 5% en el conjunto de la legislatura. "La creación neta aproximada de 180.000 nuevos autónomos en este periodo sería un paso trascendente para recuperar la expansión del empleo en general", precisó Reyna.