La documentación más adecuada para
reclamar judicial o extrajudicialmente un impagado es la que acredita los
siguientes hechos:
- Que existe una relación contractual sinalagmática entre el proveedor y el cliente
- Que ha existido una operación comercial legítima por encargo del deudor que ha aceptado la oferta del proveedor
- Que dicha operación ha sido realizada según la orden de compra y le ha dado plena satisfacción al deudor
Que se ha producido una deuda pecuniaria, cierta, determinada, vencida, exigible y líquida
La ley dice que, una vez que el acreedor
ha demostrado la existencia de una deuda, corresponde al demandado la prueba de
los hechos que sean suficientes para impedir, extinguir o quitar fuerza a la
reclamación de la deuda (por ejemplo alegar prescripción extintiva). Estos
hechos demuestran la necesidad de tener la correcta documentación que permita
acreditar la deuda, no sólo si hay que pleitear ante los tribunales sino
también si se va a reclamar el impagado en gestión “amistosa”.
La documentación para reclamar una deuda
Por consiguiente la mejor garantía para
reclamar un impagado de una operación comercial es a través de una adecuada
documentación, lo que blindará jurídicamente el derecho de cobro del acreedor,
evitando excusas y pérdidas de tiempo. La documentación necesaria para reclamar
una deuda derivada de un impago comercial es la que puede acreditar el encargo
realizado por parte del cliente de un bien (o servicio) al proveedor, que
pueda probar su entrega al comprador y el precio a pagar.
Por tanto la documentación más adecuada
para reclamar judicial o extrajudicialmente un impagado es:
- Un documento que acredite el acuerdo de voluntades entre las partes indicando los derechos y obligaciones que ambas han consentido recíprocamente en obligarse
- Otro que acredite la aceptación de la oferta del comprador o, en su defecto, el encargo realizado por parte del cliente de un bien o servicio al proveedor (conformidad del cliente, orden de compra, pedido, presupuesto firmado)
- Un documento que pruebe la entrega o prestación por parte del proveedor a satisfacción del cliente del producto o servicio solicitados (albarán de entrega, parte de servicio, certificado de obra)
- Un documento que determine el precio que debe pagar el cliente y el plazo (factura)
De modo que los cuatro documentos
mercantiles que demuestran plenamente el derecho de cobro del acreedor son:
·
El contrato
·
El pedido
·
El albarán
·
La factura
Cuando el acreedor se encuentre en
posesión de estos 4 documentos, verá totalmente blindado su derecho de cobro,
de modo que el moroso no tendrá ninguna escapatoria legal para dejar de pagar
la operación comercial.
No obstante, si dispone de un pedido, un
albarán y una factura (bien cumplimentados y firmados por el cliente), el
acreedor podrá demostrar perfectamente la existencia de una deuda. De estos
tres documentos el que tiene mayor importancia probatoria es el albarán; si
falta este documento el deudor de mala fe puede eludir el pago.
Asimismo, en las operaciones comerciales
existen otros documentos básicos para demostrar la existencia de una relación
mercantil y de una deuda. Los más habituales son:
·
Las condiciones generales de venta
·
El presupuesto
·
La factura pro-forma
·
Los documentos cambiarios de pago
Consecuentemente en las relaciones
comerciales se han de utilizar esta serie de documentos que tienen una gran
importancia para demostrar la existencia de una operación comercial y, por lo
tanto, de un contrato. Por medio de estos documentos el acreedor podrá exigir
el pago y, en caso de incumplimiento, podrá acudir a los tribunales para
reclamar judicialmente el cumplimiento de la obligación. No obstante, en muchas
empresas estos documentos no son empleados de la manera adecuada o no se les
otorga la importancia que realmente tienen, por lo que, en caso de reclamación
de un impagado, el acreedor no podrá acreditar su derecho de cobro por carecer
de la suficiente documentación o carecer ésta de defectos que la hacen
inadecuada.
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