A la hora de tratar con morosos, hay que tener en cuenta que no todos son iguales y, por tanto, a la hora de gestionar el recobro, habrá que poner en práctica acciones diferentes, según a quién vayan dirigidas y según el importe de la deuda.
Las acciones básicas para reclamar una deuda extrajudicialmente son: envío de cartas, llamadas telefónicas y la visita personal. Vemosa las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.
Enviar una carta recordando el impago supone un escaso coste económico y de tiempo, aunque las probabilidades de recuperar la deuda es muy escasa.
La llamada telefónica supone más tiempo y dinero. Más tiempo porque para hacer una llamada de este tipo, hay que preparar toda la documentación -albaranes, facturas, pedidos, histórico del cliente, etc.-, además de un argumentario para rebatir todas las posibles objeciones del moroso. También hay que tener en cuenta que el coste de las llamadas puede ser elevado, dependiendo del tiempo que estemos negociando. Además, normalmente necesitaremos más de una llamada para conseguir recuperar el impago.
Por último, la visita personal a las oficinas del deudor, es la más cara de las tres opciones, puesto que hay que desplazar a un empleado hasta las oficinas del moroso. También es importante tener en cuenta el tiempo que el gestor de recobro dedicará a las gestiones.
Es evidente que no resulta rentable desplazarse 500 kilómetros para reclamar una deuda de 1.000 euros. Igualmente, no podemos tratar de la misma manera a un cliente que es la primera vez que nos deja de pagar una factura, que uno que lo hace de forma sistemática. Con el primero, podemos tener un poco más de flexibilidad, ya que puede tener un problema puntual de tesorería. En este caso, una carta amistosa o una llamada para ver qué ha pasado, pueden ser más que suficiente. Sin embargo, con el reincidente habrá que establecer unos procedimientos más estrictos y a ser posible, antes de que
llegue el vencimiento, sería conveniente recordarle el pago. Si se
produce el impago, una carta formal o una llamada seria recalcando la
reiteración de los impagos.
En cuanto al tamaño de la deuda, cuanto más grande sea el impago, menos probabilidades habrá de recuperarlo. Aunque también habrá que tener en cuenta el tamaño de la empresa morosa. Las deudas importantes deben intentar de recobrarse en persona, a través de una visita personal podemos presionar más y conocer los posibles problemas de liquidez.
En cualquier caso, la ayuda de profesionales, como Directcobro, puede ser mucho más efectiva y evitarle numerosas preocupaciones.
En cualquier caso, la ayuda de profesionales, como Directcobro, puede ser mucho más efectiva y evitarle numerosas preocupaciones.



