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jueves, 22 de marzo de 2012

Consejos prácticos sobre el descuento comercial


En la operación de descuento de efectos comerciales (letras de cambio, pagarés, recibos negociables), la existencia de una serie de costes fijos para todo el período de anticipo eleva el coste efectivo a medida que aproximamos la fecha de descuento al día de vencimiento. 

Así ocurre, por ejemplo, en el caso de la comisión bancaria, la cual, ya sea fija por efecto o consista en un porcentaje sobre el valor nominal, se cobrará al efectuar el descuento independientemente del número de días que se anticipe. También pasa con los gastos que en concepto de correo repercute la entidad financiera, o con el timbre del efecto cuando éste se paga en la modalidad “a metálico”. 

Los timbres representan el coste del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados que marca la legislación vigente en los efectos que lo devengan, tales como los documentos en los que figure la cláusula “a la orden”, diciéndose que se pagan a metálico, cuando es la propia entidad financiera la que los ingresa en la Administración Tributaria e imputa el coste correspondiente a la empresa que cede los efectos. Por ejemplo, en el caso de un pagaré a la orden que se tenga de un cliente y se lleve al descuento; sin embargo, no sucede lo mismo con una letra de cambio, donde el timbre ya se paga al adquirirla, con independencia de que posteriormente se descuente o se lleve al banco en gestión de cobro. 

Desde este punto de vista y en la medida en que se pretenda aprovechar los costes fijos de la operación, timbres pagados a metálico incluidos, se deben llevar los efectos al descuento lo antes posible, siempre claro está que se tenga suficiente línea disponible y los efectos en cartera sean del agrado de la entidad financiera, algo que ahora mismo y dependiendo del sector, no será nada fácil.

Ya que hemos hablado de la comisión bancaria, también resulta interesante que no se centre la negociación de la operación de descuento comercial con la entidad financiera únicamente en los tipos de interés, puesto que las comisiones pueden elevar considerablemente el coste efectivo de la operación. Una estrategia que puede resultar útil consiste en tratar de negociar que la comisión aplicada para los efectos de valor nominal pequeño consista en un porcentaje, mientras que para los de importes más elevados sea fija.